Esta información y sus vínculos no se debe considerar un consejo médico si no ha existido una consulta presencial con diagnóstico y examen físico

Testimonio real rinoplastia

¿Qué quiere saber sobre el procedimiento?

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Bueno mi testimonio es el siguiente… Originalmente yo nací con una nariz lo mas de bonita, toda respingadita, decían que era muy similar a la de mi abuelita. Siempre me gustó mucho el deporte y jugando baloncesto en el colegio el profesor me paso mal el balón y me dio en la nariz, a mí solo me dolió de momento así que no hicimos nada pensando que la nariz seguiría estando bien, pero no, Yo tendría unos 5 o 6 años cuando eso sucedió. Desde ese entonces yo nunca volví a respirar como lo hacía antes, la percepción de olores fue desapareciendo y progresivamente me volví una respiradora oral, roncaba mucho y tenía constantes dolores de cabeza, especialmente en la cara como si se me fueran a salir los ojos, me la pasaba tomando descongestionantes nasales y cuando no los consumía era como si me diera gripa, ojos llorosos, congestión nasal severa y toda esa clase de síntomas.

Lo que más recuerdo son los dolores de cara, en si era un malestar general muy incómodo, si de pronto me agitaba al correr era un suplicio, ya que me sentía ahogada, me dolía muchísimo la cabeza y me mareaba. Normalmente para no tener estos síntomas me la pasaba medicada y así bajaba un poco la molestia hasta que llegaba la noche, muchas veces no lograba conciliar el sueño porque no sabía ni como acomodarme, me sentaba, me recostaba hacia todos los lados para ver si de alguna forma lograba dormir. Cuando ya se volvió insoportable sacamos una cita con el Doctor Jorge Espinosa para ver qué era lo que estaba pasando y resulto que el golpe alguna vez recibido cambio completamente mi nariz. Por eso es que para mí era tan difícil respirar. Para cuando tuve la primera cita con el Doctor tendría por ahí unos 11 años y realmente me dio miedo hacerme la cirugía.

Fotografía Testimonio paciente rinoplastia funcional por tabique torcido



Después vi en Cambio Radical, ese programa que cambiaban el aspecto de las personas como hacían la cirugía de nariz y me dio muchísima impresión y por eso fue que no me la hice en ese momento. Siguió pasando el tiempo y yo seguía con mi malestar, pero el real problema fue cuando descontinuaron el medicamento que yo tomaba para la congestión, de ahí en adelante nada me volvió a hacer efecto. Espere hasta tener unos 17 años, cuando ya mi nariz no era nada estética… eso siempre afecta… pero además no podía respirar, me levantaba con dolor de garganta después de roncar toda la noche… el dolor de cabeza se volvió insoportable y todo eso me hizo tomar la decisión de que era hora de esa cirugía. No puedo decir que no me daba miedo, siempre da cosita de que uno no quede como espera o que los problemas no se solucionaran. El Doctor me dijo que seguramente mi congestión disminuiría y que tendría una nariz que fuera bonita. El día anterior a la cirugía ¡Fue Horrible !, siempre está el temor de que duela mucho en la recuperación y todo eso… Lo que les voy a contar siempre lo cuento como una de las mejores cosas que me ha pasado, no sé si les parezca divertido, pero para mí fue inolvidable!! … Entre al quirófano en donde una enfermera muy querida me puso el suero, fue una sensación extraña ya que nunca me habían puesto suero, estaba acostada en una cama con cobijitas calienticas y todo el cuento ( muy cómodo al decir verdad) pero nada fue más cómodo que ver el tipo de médicos que estaban ahí, todos con sus trajes azulitos, dándole ambiente a la cirugía, comenzando la mañana de la mejor manera, todos con una sonrisa, comentando lo que habían hecho y lo que harían después de terminarla.

El anestesiólogo (supongo que era el) me saludo muy cordialmente y me dijo que todo saldría bien, me miro con cara de picardía y me dijo: “te dormirás en uno, dos… (Para cuando él dijo eso ya escuchaba su voz como dentro de un tarro) … y tres” … quede Profunda! Siempre imagine que al despertar me dolería, que sería algo que no podría olvidar (era mi primera cirugía, no tenía idea de lo que pasaría al despertar) pero de ese momento que había estado esperando desde el día anterior, solo recuerdo algo… Mis ganas de ir al baño … ¡Fue lo único en lo que pensé! A la final no fue como yo lo imaginaba… Realmente no me dolió la nariz cuando desperté ni durante la recuperación, solo una pequeña molestia cuando hacía mucho frio pero era algo a lo que estaba acostumbrada, ( no sé si a todo el mundo le moleste tan poco como a mí, pero solo cuento mi testimonio así que solo les narro lo que viví ) el dormir sentada y cosas como esas no fueron difíciles de cumplir, ni siquiera que me cuidara del sol porque me quemo hasta con la luz del computador ( cosas que suceden cuando se es taaan blanco… Si soy muy blanca, mis piernas piden sol y se lo he dado, pero solo logran coger un color camarón nada sutil para luego quedar igual de blancas). ¡Con mucho cuidado me aseaba las vendas, tenía cuidado al bañarme o de golpearme la nariz… cuando fui para que me quitaran los primeros puntos después de la cirugía (como a eso de los tres días) vi realmente lo bonita que podía se mi nariz, aun inflamada y con unos pequeños negritos alrededor, pero era respingada!! Ya no tenía esa molesta joroba (¡Eso me encantó!).

Paciente Nariz tabique nasal



Pasaron los días y la congestión empezó a pasar, ¡poco a poco empecé a notar olores que no conocía… ese si fue un gran cambio para mi nariz! No recordaba como olía la cebolla o el ajo, los olores fuertes me molestaban un poco porque durante muchos años eran casi imperceptibles para mí, parece increíble pero incluso comiendo… ¡SENTIA LOS SABORES! son cosas a las que uno se acostumbra, al no sentir los aromas del ambiente, el delicioso olor del almuerzo, un perfume, o no poder degustar cosas tan deliciosas como un helado de chocolate o un mando biche con sal y muchísimas cosas más. Hoy en día después de tres años de operada puedo decir que ya mi congestión se redujo a un 70% los dolores de cabeza y de cara en un 80% y lo que disfruto de comprar un perfume, comerme un helado … No tiene precio. Sé que mi testimonio es algo extenso y pudo haber sido mucho más, pero es un cambio con el que soy realmente feliz, cada vez que alguien me pregunta que, si me dolió o que, si realmente valió la pena, cuento toda mi historia porque es algo de lo que no me arrepiento y quisiera que todas las personas que lo sufren pudieran vivir mucho más a gusto. ¡Gracias Plástica Colombia!