Esta información y sus vínculos no se debe considerar un consejo médico si no ha existido una consulta presencial con diagnóstico y examen físico

El placer sexual se acrecentará al entrar en contacto con el mítico Punto G

¿Qué quiere saber sobre el procedimiento?

Al recibir la aplicación de una sustancia llamada ácido hialurónico por parte de un médico especialista, una mujer de cualquier edad puede garantizar que durante uno o dos años su placer sexual se acrecentará al entrar en contacto con el mítico Punto G.



Una de las formas recientes de aumentar el placer sexual femenino se logra después de una sencilla intervención médica de no más de 30 minutos de duración, con anestesia local, que realiza un médico especialista en su consultorio a su paciente inyectándole ácido hialurónico en el mítico Punto G, una zona erógena muy sensible situada en la pared frontal de la vagina, a unos cinco centímetros de la entrada de la uretra.

El ginecólogo alemán Ernest Grafenberg, en los años cincuenta del siglo pasado, fue uno de los primeros especialistas en investigar y establecer la existencia del Punto G, piedra angular de la sexualidad femenina postmoderna, la cual otros estudios han negado. Sin embargo, por tabúes sexuales, sus investigaciones no tuvieron la debida repercusión y cayeron en el silencio.

Según sus pesquisas, el Punto G se encuentra a medio camino entre la parte trasera del hueso púbico y el clítoris, en la zona de la pared delantera hacia la abertura vaginal. Es como una prolongación de la zona bulbosa del clítoris, por lo que su estimulación desarrolla una sensibilidad y un placer mayor de este lugar.

Ahora, uno de los tratamientos innovadores que la medicina estética genital actual ha descubierto, mejora y optimiza la vida sexual de la mujer, es la restauración del Punto G, “que consiste en aplicar ácido hialurónico en esa zona erógena, para aumentar su volumen, engrosarla y, por tanto, durante la penetración sexual reciba más fricción, mayor roce y, en consecuencia, la mujer obtenga más placer”, afirma Claudia Patricia Nieto González, Médico Cirujana especializada en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.

Este procedimiento se conoce como G-Shot. Su inventor fue el ginecólogo estadounidense David Matlock, conocido como El Picasso de la vagina. Según él, el 87% de las mujeres que se sometieron a esta intervención aumentaron su excitación y gratificación sexual. Inicialmente, el producto elegido para restaurar el Punto G fue el colágeno. Sin embargo, más tarde esta técnica llegó a Francia, donde cirujanos experimentados lo sustituyeron por el ácido hialurónico, una sustancia más adecuada, utilizada como material de relleno en las cirugías estéticas, pero que está presente de forma natural en nuestro cuerpo. Se concentra en las articulaciones, los cartílagos y la piel. En un hombre medio de 70 kilogramos de peso –revela Wikipedia_ puede haber una cantidad total de 15 gramos de ácido hialurónico en su cuerpo, y un tercio de éste se degrada y sintetiza cada día.

La Cirujana Plástica Claudia Nieto de la Clínica Plástica Imagen y Juventud lo utiliza desde hace unos dos años en este tipo de intervenciones. Lo describe como “un gel claro y traslúcido que viene envasado en una jeringa”. Por lo regular, las mujeres que más le consultan sobre los beneficios de esta técnica son las que han dado a luz, lo que les causa un ensanchamiento de la vagina. “Entonces, en estos casos se practica un estrechamiento vaginal y se aplica el ácido hialurónico en el Punto G. Sin embargo, no siempre está prescrito que la restauración del Punto G, se realice simultáneamente con la práctica quirúrgica del estrechamiento vaginal”, aclara.

La inyección del ácido Hialurónico en el punto G, no es en ningún caso una formula milagrosa sino de una ayuda extra. Si este se aumenta, se vuelve más accesible y más receptivo al placer, porque es estimulado cualquiera que sea la posición al realizar el acto sexual. Es un procedimiento ambulatorio para el que no es necesario que la paciente se realice un acondicionamiento previo ni tenga que cumplir con unos requisitos determinados. Sólo se aconseja evitar las relaciones sexuales durante los dos días siguientes a la intervención. Su costo está entre un millón y tres millones de pesos, que depende de la marca de ácido hialurónico escogida. Foto: Internet/EL FRENTE

Punto g