Esta información y sus vínculos no se debe considerar un consejo médico si no ha existido una consulta presencial con diagnóstico y examen físico

¡Los Hombres: difíciles de complacer!
Cirugía plástica en hombres: una percepción diferente

La decisión de realizarse una cirugía plástica requiere madurez, información y expectativas reales. No es un secreto para nadie que las mujeres suelen ser más complicadas ante muchas situaciones de la vida, pero en el campo de la cirugía plástica, contrariamente a lo que pudiera pensarse, son los hombres quienes, con mayor dificultad toman la decisión de realizarse una cirugía plástica, según estudios realizados en Estados Unidos por psiquiatras especializados en autoimagen.


La mentalidad masculina es muy diferente de la femenina, sobre eso no hay lugar a dudas. La presión cultural que deben soportar tanto hombres como mujeres en situaciones específicas de la vida también son muy distintas y esta constituye uno de los factores que determinan el comportamiento de unos y otros. Para citar un ejemplo, los hombres, menos propensos a someterse a cambios drásticos y notorios en su apariencia a través de la cirugía plástica, son pacientes más difíciles de satisfacer que las mujeres. “Las mujeres expresamos con mayor claridad lo que sentimos y pensamos".

En la etapa postoperatoria, las señoras se quejan mucho por pequeños detalles pero la verdad es que al final se sienten felices y satisfechas con la operación. Los hombres son diferentes, porque no manifiestan mucho, en apariencia todo les parece bien, pero su grado de aceptación y satisfacción muchas veces es menor”, afirma la doctora Claudia Patricia Nieto, médica y cirujana de la Universidad Militar Nueva Granada y del Hospital Militar Central con especialización en Cirugía Plástica Maxilofacial y de la Mano.

Cuando los hombres toman la decisión de realizarse una cirugía plástica, si lo hacen de una manera responsable, con madurez e información, muchas veces el resultado es altamente satisfactorio y la mejoría de la imagen tiene un impacto trascendental en la vida de la persona. Sin embargo, cuando la decisión es tomada a la ligera, con expectativas falsas o exageradas se corre el riesgo de que el paciente quede insatisfecho con el resultado. De acuerdo con estudios realizados en Estados Unidos por psiquiatras especializados en Cirugía Plástica y autoimagen hay algunos rasgos que pueden hacer que el paciente no esté satisfechos con el resultado como quienes tienen frente a la cirugía expectativas muy por encima de la realidad y desean con fervor parecerse a alguna figura pública; los “SIMON”: solteros, inmaduros, masculinos, obsesivos y narcisistas; y los que padecen un Desorden Dismórfico Corporal, una preocupación excesiva por un defecto leve o imaginario, “Mas de la tercera parte de los pacientes que nos consultan son hombres, pero a diferencia de las mujeres, acuden al especialista cuando ya tienen tomada la decisión de operarse y solo quieren ultimar los detalles, afirma el doctor Jorge Alberto Espinosa, médico y cirujano de la Universidad Militar Nueva Granada y del Hospital Militar Central, con especialización en Otorrinolaringología y Cirugía Plástica Facial Reconstructiva y Estética.

Los motivos más frecuentes de consulta en los hombres son la nariz, el mentón, las orejas y la sudoración. Muchos se hacen la liposucción y se someten a implantes de pectorales y glúteos. Y otro número importante, acude en busca de solución para la ginecomastia (crecimiento anormal de la mama en el sexo masculino), la alopecia (pérdida del cabello) o aumento del pene.

Rinoplastia Masculina









Según los doctores Espinosa y Nieto, los hombres, muchas veces, buscan una excusa para someterse a una cirugía plástica, como por ejemplo no respirar de la forma adecuada; los resultados que buscan son lo más aproximado a la naturalidad para que sea poco evidente; casi siempre acuden solos a una primera consulta; preguntan poco y, prestan menos atención que las mujeres a las explicaciones del especialista; y hacen uso de la mayor incapacidad posible para regresar al trabajo y a las actividades sociales solo cuando haya finalizado por completo el proceso de cicatrización.

Las motivaciones de “ellos” para modificar su apariencia son muy claras. “Quieren ser competitivos como fuerza de trabajo y necesitan verse jóvenes, atractivos y vitales para permanecer vigentes. También, son más propensos a accidentes automovilísticos y peleas. Con bastante frecuencia quieren rejuvenecer para lanzarse de nuevo a la conquista después de un divorcio, o cuando viven una aventura amorosa. Y por último, como las mujeres, ven afectada su autoestima por los estereotipos que imponen los medios de comunicación y la publicidad”, afirma el doctor Espinosa.

Pero sea cual sea el género del paciente, los doctores recalcan la importancia de que este entienda la parte funcional y estética de la cirugía a la que se someterá. Así como los posibles riesgos que existen y los resultados a los que se puede llegar, dependiendo del punto de partida.

“Una vez identificado un paciente con expectativas irreales o con signos claros de que no va aquedar satisfecho con el resultado, es mejor no realizar la intervención o sugerirles consultar otro especialista, porque por bueno que sea el resultado obtenido, este jamás quedará satisfecho”, concluyen los cirujanos versados en el tema. Sin embargo logran mayoría de los pacientes hombres, cuando toman la decisión de realizarse una cirugía plástica con madurez, información y expectativas reales experimentan una mejoría considerable en la calidad de vida.