Construyendo la nariz ideal

¿Qué quiere saber sobre el procedimiento?

Sé, por mi experiencia como cirujano plástico facial, que operarse la nariz es mucho más que un procedimiento estético. Quien toma esta decisión sabe que puede cambiarle para siempre su vida. Lo invito a que me acompañe a explorar el fascinante mundo de la rinoplastia.


Si bien es cierto que quienes se someten a una rinoplastia buscan casi siempre mejorar la armonía de su rostro, también lo es que cada vez más personas acuden a esta técnica quirúrgica para corregir defectos de la nariz que, por ejemplo, dificultan la respiración.
Ambos objetivos, el estético y el funcional, no se discriminan entre sí. Todo lo contrario, van de la mano, caminan hacia una misma meta: lograr que el paciente, al verse y sentirse bien, tenga una calidad de vida mejor.
Mi experiencia como médico cirujano me permite asegurar que la nariz ideal es aquella que se ajusta a las facciones de cada persona y que funciona a la perfección; una nariz armónica que permite al paciente respirar sin problemas de día y de noche.

El ABC de la rinoplastia

La nariz puede ser modificada quirúrgicamente por motivos estéticos, estructurales y/o funcionales, según lo determine el experto, quien evalúa las características de cada paciente. En nuestro caso, por medio de un análisis fotográfico por computador, establecemos qué tipo de procedimiento se puede realizar para conseguir un conjunto facial armónico, dependiendo de la estructura ósea y la apariencia general de la persona.

¿Qué se puede conseguir con la rinoplastia?
Mediante incisiones internas que no dejan cicatrices expuestas, el cirujano puede definir la punta nasal, disminuir el ancho de las alas nasales y levantar la nariz, así como corregir el tabique, los cornetes, las protuberancias y deformaciones como las gibas.

La rinoplastia es un procedimiento ambulatorio que dura de una a dos horas en promedio y del que es posible recuperarse aproximadamente en tres u ocho días. Aunque en ocasiones produce algunas molestias, las técnicas que se utilizan hoy en día permiten un manejo adecuado del dolor y mermar los efectos secundarios. Este es, sin duda, uno de los procedimientos quirúrgicos-estéticos más complejos, dadas las estructuras que manipula y modifica el especialista (mucosa, cartílago, músculo, huesos, tejido celular subcutáneo y piel). Por eso, se requiere seguir con disciplina un protocolo que incluye, en su orden, una consulta prequirúrgica, un diagnóstico, la planeación de la operación, la cirugía, el manejo del posoperatorio y el análisis de los resultados.

Un sello de identidad
Muchas personas poseen un rostro armonioso, ojos expresivos y sonrisa atractiva y, sin embargo, las miradas suelen centrarse en ligeras imperfecciones, ya sea porque su nariz es muy grande, muy pequeña o se ve torcida.

Para nadie es un secreto que un rostro agradable abre muchas puertas y que la nariz es el elemento central. Mínimas alteraciones en la estructura de esta pueden afectar la percepción general, aminorar el papel protagónico que tienen unos ojos bellos, unos labios hermosos o el contorno facial, y debilitar la autoestima. Una cirugía de nariz, incluso cuando los cambios son mínimos, puede mejorar definitivamente la apariencia facial y aumentar la autoestima. Miles de personas se operan la nariz cada año, lo que hace de la rinoplastia uno de los procedimientos quirúrgicos más exitosos y más frecuentes.

Si le interesó este artículo y quiere saber más del procedimiento, lo invito a seguirme en este blog.
En los próximos días, usted podrá ingresar a mi quirófano, ver sin censura una cirugía de nariz y conocer los secretos de esta técnica que ha revolucionado al mundo.


Recuerde que:
La decisión de practicarse una cirugía plástica facial es muy importante y completamente personal. Dr. Jorge Alberto Espinosa Reyes Ver toda la hoja de vida