Esta información y sus vínculos no se debe considerar un consejo médico si no ha existido una consulta presencial con diagnóstico y examen físico

Procedimiento - RITIDOPLASTIA

¿Qué quiere saber sobre Lifting Facial?

¿Cómo se hace el estiramiento facial?


La incisión para un estiramiento facial se realiza en la piel de los surcos y arrugas naturales alrededor de las orejas de tal manera que cuando sanan son muy poco perceptibles.

Con este tipo de procedimiento no se altera la posición de las patillas.

Una vez se hace la incisión, el tejido musculo aponeurótico debajo de la piel, se modifica y se tensa, se quita el exceso de grasa y la piel se corta y se reacomoda de una manera cuidadosa. Se cierran las heridas con suturas y se coloca un vendaje alrededor de la cara para controlar la inflamación.
La cirugía puede demorar entre 2 y 4 horas, se hace en un quirófano y la mayoría de los pacientes se van a la casa el mismo día. En algunos casos se recomienda una noche de estadía.
Generalmente la cirugía de estiramiento facial se hace con anestesia local, similar a la que se utiliza en procedimientos odontológicos y se asocia a una sedación muy suave administrada por un anestesiólogo que cuida todo el tiempo de la seguridad del procedimiento. Hace algunos años la cirugía facial se realizaba templando solamente la piel y por esa razón los resultados duraban poco y no eran tan evidentes. Ahora que se sabe que con el envejecimiento, no es solo la piel la que se cae sino que los tejidos musculares y aponeuróticos son los que más papel juegan, la cirugía se hace de otro modo.

Esta capa se denomina “SMAS” (sistema musculo aponeurótico superficial de lacara), cuando el SMAS se estira y se reposiciona, la piel se tensa también, rejuveneciendo el rostro. Para tratar el descolgamiento de los tejidos que están debajo de la piel, el cirujano eleva tiémplala capa del SMAS y remueve el tejido sobrante. Se colocan suturas para mantenerlos tejidos en la nueva posición y minimizar la tensión de la piel, permitiendo que esta sane más rápido y las cicatrices sean mejores. Después del procedimiento, el rostro luce más liso y natural sin la apariencia de la “cara jalada” o templada que caracterizaban los estiramientos que se realizaban hace algún tiempo.

Cuando hay un descolgamiento importante del tercio inferior, quizás sea necesario usar una técnica que se llama estiramiento de plano profundo o adicionar un estiramiento de tercio medio facial.


¿Es dolorosa esta cirugía?


El dolor posterior a la ritidoplastia suele ser mínimo. No obstante, se prescriben analgésicos que ayudarán a mantener controlada cualquier posible molestia.

Después de la cirugía
Después de la cirugía se coloca alrededor de la cabeza un vendaje blando para proteger las heridas durante un día. Algunos puntos pueden ser removidos durante la primera semana. El dolor después de esta cirugía es leve y se controla completamente con el uso de medicamentos. Pueden aparecer morados que se resuelven en un término de 8 a 10 días y la mayoría de la gente puede trabajar después de 1 a 2 semanas Se aconseja no hacer ningún tipo de ejercicio fuerte por lo menos un mes después del procedimiento. Las heridas por donde se realizó la cirugía se van a ver al principio, pero con el paso del tiempo se van a ir desvaneciendo por aproximadamente un año. Su cirujano le dará todas las instrucciones indicadas para el cuidado del rostro.


Como se tiemplan los músculos en el cuello:




RITIDOPLASTIA ¿CÓMO PREPARARSE PARA LA CIRUGIA?

UNA DECISIÓN ACERTADA



Antes de realizarme la ritidoplastia evalué muy bien la decisión que iba a tomar. Me tomé el tiempo necesario para elegir al cirujano que intervendría mi rostro; verifiqué su idoneidad, preparación, experiencia y me aseguré de que estuviera afiliado a la Asociación Colombiana de Cirugía plástica facial y rinología, porque ellos tienen requisitos muy estrictos para el ingreso de sus afiliados. De igual manera, mi cirujano debía contar con los avances tecnológicos adecuados para mi cirugía y debía interesarse realmente por mi bienestar. Cumplidos estos requisitos, el paso siguiente era sacar la cita y verificar la calidad humana del doctor y de su equipo porque hay muy buenos profesionales y con mucha preparación que lamentablemente no se interesan de corazón por sus pacientes. Yo busco un médico como el de mi familia que cuando voy conoce mi historia clínica y se preocupa por mi salud física y emocional. Es afectuoso, sensible, amable, sonríe mucho y me hace sentir que todo tiene solución. Solo con verlo sé que me voy a mejorar. Se toma el tiempo necesario para examinarme y me conoce tanto que puede diagnosticar fácilmente cuándo mi problema es físico o cuando estoy somatizando un estado emotivo.

PREPARACION EMOCIONAL

Sé que los años van pasando y soy consciente de que mi reloj biológico nunca detendrá su marcha. No me voy a realizar esta cirugía pensando que tendré nuevamente 15 o 20 años; tampoco estoy desesperada ni pensando que una cirugía cambiará mis problemas. Lo que realmente deseo es sentirme bien conmigo misma, sentirme cómoda cuando me mire al espejo, devolverme unos añitos y retrasar el reloj, que no detiene su camino. Esto lo tengo claro porque viví de cerca la experiencia de mi amiga Sofía. Estaba pasando por una depresión profunda porque descubrió que su esposo le era infiel. Pensaba que una cirugía cambiaría su estado de ánimo y en medio de su tristeza quiso hacerse una cirugía estética pero su inseguridad, miedos y angustias estaban en niveles que sobrepasaban lo normal. Cuando atravesamos por estos estados solemos tomar decisiones apresuradas o equivocadas y Sofía no fue la excepción; creyó que cuando saliera del quirófano todo estaría solucionado y como no sabía lo que quería casi enloquece al cirujano. Desde que salió de la cirugía estaba inconforme: “creo que quedé mal, no debí hacer esto, no me va a gustar como quedé”. Todos los días iba al consultorio para quejarse y concluir que operarse fue un error. Una cirugía no resuelve los problemas emocionales, familiares ni laborales. En mi caso, deseo recuperar mi apariencia juvenil para que mi rostro responda a la alegría que tiene mi corazón. Quiero verme bien cuando me mire al espejo, porque deseo que la imagen que tengo dentro de mí se refleje en mi exterior. También deseo que mi esposo me vea bonita, aunque estamos felices de estar envejeciendo juntos.

LA DECISIÓN

Soy una persona detallista, práctica y a todo le doy un porcentaje. A eso iba, a detallar el trato, las instalaciones y la tecnología que utilizarían para mi operación. Desde el momento que llegué encontré una cara amable y esto es muy importante para mí porque la amabilidad de los empleados, denota la amabilidad del jefe. Cogí un folleto y por esta razón me enteré de la cuidadosa preparación profesional que ha tenido el doctor Jorge Alberto Espinosa Reyes para hacer bien su trabajo; el doctor Jorge Espinosa está considerado uno de los 100 mejores cirujanos estéticos en el mundo. Cuando salió el doctor a recibirme con su sonrisa amable y estrechó mi mano me recordó al médico de mi familia. Me invitó a seguir y se tomó mucho tiempo para explicarme las inquietudes que tenía, valoró mis rasgos faciales, me tomó fotos y me mostró una proyección de como cambiaría mi rostro con la cirugía. También me enseñó el resultado de muchas de sus pacientes. Le pregunté si me vería natural o si todos se darían cuenta que me había “estirado”. Él sonrió y me explico que “en los últimos 10 años la cirugía facial ha tenido grandes avances y ahora no se trata solamente de retirar la piel que sobra, sino que reacomodan los tejidos que están debajo de la piel y que han sufrido el efecto de la gravedad y con la ritidoplastia tendrá los mejores resultados; quedará lo más natural posible y le dirán: estás diferente, ¿Te hiciste algo? Verán un cambio, una piel lozana pero no sabrán por qué luce as, me aseguró el doctor Espinosa. En ese momento tomé la decisión de hacerme la cirugía porque el porcentaje que le doy a todo lo que hago llegó al 100% le dije que me iba a operar y me envió los exámenes que eran necesarios.

Solicité una segunda cita para entregar los resultados de los exámenes que el doctor Espinosa me solicitó. Vio que todo estaba bien y definimos la fecha de mi cirugía. Con la amabilidad que lo caracteriza, el doctor me explicó los cuidados que debía tener antes de la cirugía.

CUIDADOS PREVIOS

Afortunadamente he sido juiciosa y saludable. No soy hipertensa, diabética, ni tengo que tomar corticoides, vitamina E, ni sufro de sangrados espontáneos. Como fumo de vez en cuando, el doctor me dijo que debía suspender el cigarrillo completamente con un mes de anticipación para evitar posibles complicaciones y no podía tomarme ni una aspirina, ni ninguno de sus derivados porque le comenté que a veces tomo para el dolor de cabeza. Esto porque no se puede tomar ningún diluyente para la sangre. Cuando el doctor Espinosa me preguntó si le tenía alergia a algún medicamento, le respondí que hasta ahora, la única alergia que tengo es a la falta de plata. Como el post operatorio dura de dos a tres semanas, me sugirió que preparara muy bien mis cosas para que estuviera tranquila, que comprara libros entretenidos y películas que me hicieran sonreír y sentir bien porque “de lo que nutras corazón y tu alma dependerá la salud de tu ánimo”. El doctor Espinosa cuida y consiente tanto a sus pacientes que piensa hasta en esos detalles. Para una cirugía que tiene que ver con nuestra imagen es necesario ser muy cuidadosos con tres aspectos: el cirujano que vamos a seleccionar, el lugar en que nos van a operar y es muy importante el trato cálido y amable que nos van a dar. La expectativa que se tiene por una cirugía facial será positiva si las expectativas que tiene el paciente son reales.