LO IMPORTANTE VA POR DENTRO

 


Dr. Jorge Alberto
Espinosa Reyes

Llevo más de 15 años dedicado a cirugía plástica facial y en muchas oportunidades en reuniones sociales o hablando con personas fuera de mi consultorio escucho algunas de las opiniones que tiene la gente acerca de la cirugía plástica facial.
Entre ellas, me llama la atención alguna “solo aquellos que no encuentran en que gastar su dinero se operan” o que “entrar al quirófano es decisión únicamente de las personas con exceso de preocupación por la imagen”. Muchos condensan todas estas opiniones en la frase repetida e icónica de “lo importante es lo que va por dentro” y que pretender alguna mejora de la superficie, de la imagen es solo consecuencia de una “debilidad de carácter y de falta de auto aceptación”.

Creo que estaríamos de acuerdo que estas ideas no se aplican con facilidad en pacientes con deformidades importantes, que limitan su contacto con la sociedad por el temor al rechazo y a la incomodidad de una relación. Estos pacientes, se benefician de pequeñas correcciones, como por ejemplo, la mejoría de un labio y paladar hendido, o el uso de un prótesis ocular, que recuperan de una manera importante la autoestima y la relación con el medio y facilitan en muchas ocasiones una integración más saludable con las otras personas y con su campo de desarrollo personal y profesional.

Bueno, pero aunque es verdad que las motivaciones superficiales y puramente de vanidad pueden estar presentes en algunos pacientes, la gran mayoría de las personas que van a mi consultorio no comparten estas características. Es más, muchos de mis pacientes son amas de casa, gerentes de compañías o ejecutivos destacados. Madres esforzadas de hijos exitosos que han ahorrado su dinero juiciosamente para realizarse un procedimiento para quitarse algunos años de encima o simplemente para verse y sentirse mejor; gerentes o ejecutivos importantes que sacan con dificultad unos pocos días para recuperarse luego de un procedimiento para mejorar su imagen.

También me consultan con frecuencia personas normales, que podrían ser el vecino de al lado o la señora de la cafetería que después de pensarlo con cuidado han tomado la decisión de cambiar algún aspecto de su rostro con el ánimo de sentirse y verse mejor.

Es una idea generalizada en mis pacientes el deseo de que los resultados se vean naturales, con una mirada más fresca y joven, pero sin perder la identidad o cambiar la expresión de sus rostros.



Pero, ¿qué es lo que buscan la mayoría de las personas?
Definitivamente parte de la respuesta es mejorar la forma como el resto del mundo los perciben y reaccionan. Sin embargo detrás de esta cortina están las verdaderas motivaciones; entre ellas, mejorar la autoestima y la auto aceptación, ambos aspectos que tienen poderosos efectos en el desarrollo del carácter y de la personalidad. Muchos de los pacientes jóvenes, buscan mejorar la apariencia de alguna parte de su cara o rostro con el ánimo de conseguir un mejor balance y armonía de su imagen. Una pequeña intervención en la nariz, en las orejas, o en el mentón puede hacer la diferencia entre un rostro corriente y una imagen memorable. Personas un poco mayores, muchas veces se realizan procedimientos para rejuvenecer un poco y recuperar algo que sienten que ya se ha perdido con el paso de los años.

Es tremendamente gratificante ver a una paciente que antes se cubría el cuello con sacos altos, lucir un escote y una seguridad que antes no tenía, conseguida por un procedimiento estético. También una paciente que después de varios embarazos y lactancias, vuelve a lucir las prendas de cuando tenía 20 años. Algunas veces son los padres y madres, que traen a un niño, por ejemplo, con las orejas muy grandes y salidas para mejorar un poco su aspecto por medio de un procedimiento de otoplastia. Lo traen motivados por la necesidad de prevenir o evitar las burlas y risas de los compañeros o profesores en el colegio que lo discriminan o maltratan con apodos.

Ellos saben que una persona puede levantar su carácter y personalidad a pesar de las dificultades, pero también saben, que muchas otras, terminaran disminuyendo sus posibilidades de éxito social y profesional en la vida. Gran parte de mis pacientes experimentan, después de las cirugías, un cambio positivo en su actitud frente al mundo, y aunque este cambio es motivado por una intervención en la superficie, en la parte externa, el cambio real viene desde adentro. La relación con las personas del sexo opuesto, el comportamiento en reuniones sociales y laborales e incluso la determinación de metas nuevas y más altas tienen que ver con este cambio. Muchas veces un primer paso de mejoría de la apariencia es el detonador de unos objetivos más claros, de una alimentación saludable, del inicio de un programa de ejercicios y de la decisión de reconstruir relaciones dañadas con el paso de los años.

En estos momentos del desarrollo tecnológico, los procedimientos quirúrgicos son cada vez más seguros, más cortos, con menos periodos de recuperación e incapacidad. Gracias a esto cada vez más personas pueden acceder a las cirugías. Es sin embargo, de primordial importancia que el cirujano que realice estos procedimientos tenga suficiente preparación y experiencia para que de una manera honesta consiga los resultados esperados. El paciente debe buscar un cirujano apasionado por su trabajo y que le genere empatía y le ayude a entender los alcances de la decisión de realizarse una cirugía plástica.

Entonces, comparto la idea de que lo importante es lo que va por dentro, pero muchas veces, la superficie, la imagen, afecta de una manera poderosa el ser interno de las personas y aunque nos neguemos a aceptarlo, la percepción de la armonía y de la belleza es parte fundamental de nuestras vidas.

Prueba de lo anterior es que cuando le pedimos a cualquier persona que nos hable de algún sitio mejor donde le gustaría estar, casi invariablemente comenzara su relato con la frase “Debe ser un sitio hermoso……, igual, con las personas, una imagen armónica, balanceada y agradable, permitirá a los demás entrar en contacto con el ser interior, con el carácter y personalidad, es decir, con lo más importante, lo de adentro.

Jorge Espinosa Reyes Otorrinolaringologo
Cirujano plástico facial
Especialista en educación médica
Docente de cirugía plástica facial Universidad Militar – Hospital Militar Central Universidad Nacional
Cirujano Plástico Facial de Plástica Colombia

¿Qué es y qué pretende la cirugía plástica facial?