Objetivo de la consulta

¿Qué quiere saber sobre el procedimiento?

Las deformidades de la nariz varían ampliamente de un individuo a otro haciendo que el cirujano deba conocer y dominar varias técnicas quirúrgicas ya que todas las cirugías se desarrollan de una  manera diferente.

Lo anterior se traduce en una curva de aprendizaje más prolongada.

Quedan fuera del objetivo de este apartado los detalles de las técnicas quirúrgicas, pues sobre este extenso campo tratan la mayoría de los artículos y los textos. Sin embargo debo anotar algo sobre el entrenamiento quirúrgico; el aprendizaje práctico debe ser realizado bajo una supervisión estricta, pues es la única manera de aprender de la experiencia del profesor y disminuir el riesgo de  tener resultados indeseables o pacientes insatisfechos.




La consulta
¿Cuál es el objetivo de la consulta?

La consulta se inicia cuando un paciente sano busca una cirugía que le ayude a mejorar la forma como él o los demás perciben su imagen. Durante el tiempo de esta primera entrevista lo más importante es definir claramente cuáles son los cambios que desean el paciente y cuál es la razón que le lleva a desear estos cambios. Desafortunadamente, esta difícil tarea consume tiempo y esfuerzo y hace esta consulta más extensa y compleja que en otras especialidades. Dada la duración y profundidad de la consulta, esta se puede aprovechar para crear vínculos de sinceridad y honestidad con el paciente.

La presencia de familiares y amigos casi siempre ayuda a hacer más completa la entrevista y a relajar un poco el ambiente. Las preguntas y explicaciones que se le dan a los acompañantes facilitan la comprensión por parte del paciente. Muchas veces estos acompañantes terminan solicitando cita lo que puede convertirse en una buena manera de hacer mercadeo El uso de formatos de información sobre la cirugía estética facial y sobre la cirugía de nariz es una herramienta importante que se puede utilizar para generar preguntas y fortalecer la confianza del paciente en una segunda consulta.

La entrega de esta información debe también quedar consignada en la historia clínica.
Una consulta ordenada y sistematizada nos ayudara a no omitir información importante.

Las diferencias en edad y género son importantes Las mujeres en nuestra cultura están habituadas al cambio, todos los días se colocan maquillaje ya sea para intentar verse más atractivas o para disminuir las señas del paso de los años. Por esto son más capaces de entender y visualizar los cambios que se van a producir con la cirugía, y esto es lo que en muchos casos va a hacer que entiendan la cirugía como un procedimiento en que los resultados no son matemáticos. Las mujeres, aunque satisfechas con el procedimiento, hablan con mayor tranquilidad y honestidad de los péquenos detalles de los resultados posoperatorios. No es inusual encontrar una paciente que habla de varios detalles pero refiere un nivel de satisfacción de más del 90 %.

Los hombres en cambio son más amigos de callar, experimentando más inconformidad. Durante la consulta es necesario reforzar el que no siempre se van a obtener los resultados milimétricos que se desean En cuanto a las mujeres adolescentes, casi siempre llegan a la consulta acompañada de sus madres quienes influyen fuertemente en la decisión. Estas pacientes aceptan más fácilmente los cambios de la apariencia, llegan a la consulta pidiendo cambios drásticos y minimizan la atención a los cuidados pos operatorios.

Las mujeres un poco mayores, que ya están en la etapa productiva de la vida y que pueden ellas mismas pagar la cirugía, tienen una idea más clara de lo que quieren conseguir, es probable que lleven tiempo mirando otras mujeres con narices agradables y sean capaces de describir al detalle que quieren obtener. Muchas veces comienzan la consulta diciéndole al médico “haga en la nariz lo que usted considere más adecuado para mí”, sin embargo, ellas saben que es lo que quieren, en estos casos es importante dedicar un poco más de tiempo para conseguir que lo precisen. Las mujeres mayores de 45 años rara vez quieren cambios muy grandes, prefieren afinamientos y procedimientos un poco más conservadores Los hombres son más tímidos, exigentes y desean resultados claros, rápidos y sin molestias, Al principio de la consulta no definen muy claramente lo que desean, necesitan un tiempo mayor para saber que quieren y van a aceptar más difícilmente los cambios producidos por la cirugía.

 Es ideal que los hombres vayan acompañados a la consulta; la esposa, la novia, la madre o inclusive, una amiga van ayudar al paciente a tomar una decisión y van a hacer la consulta más relajada y productiva. El grupo social y la profesión en muchas ocasiones son factores motivacionales importantes para el paciente. Es diferente la necesidad de una cirugía que siente un actor o un presentador de televisión, de la que siente, por ejemplo un paciente que trabaja en un laboratorio de investigación con poco contacto con el público. La consulta se debe aprovechar para firmar el consentimiento informado, pues es el momento para hablar de la seguridad de la cirugía y la posibilidad de necesitar retoques o segundas intervenciones.

Es importante clarificar algunos conceptos con el paciente y reforzar la idea que no es solo un procedimiento cosmético como ir a una peluquería para un nuevo corte, sino una cirugía con riesgos y posibles complicaciones.

¿Qué desea el Paciente?
Esta es una pregunta fundamental para el éxito de la cirugía, entre más tiempo le dediquemos a entender las aspiraciones del paciente es más probable que  las podamos cumplir. El uso de fotografías pre quirúrgicas tomadas en el consultorio y las modificaciones en computador nos pueden ayudar a mostrar al paciente los efectos que podría producir un procedimiento determinado. Es importante advertir al paciente que lo mostrado en el computador es solo una aproximación al resultado final. Es conveniente además colocar esto por escrito. Durante este momento se puede aprovechar para solicitar autorización escrita al paciente para usar las fotos con fines educativos. Usualmente, durante la consulta no se le entregan las fotos al paciente pero se le advierte que puede verlas tantas veces como lo desee en el consultorio y bajo la explicación medica correspondiente 

Pacientes que tienen colocada en su nariz toda la esperanza de un  cambio de imagen  es probable que no queden satisfechos después del procedimiento a pesar que la cirugía se haya llevado a cabo adecuadamente.


¿Qué podemos conseguir?
La honestidad del cirujano al responder a esta pregunta puede hacer la diferencia entre una cirugía exitosa y un resultado inadecuado. La capacidad del médico para conocer sus habilidades y sus limitaciones solo puede ser resultado de tiempo, trabajo y aprendizaje de la experiencia.
Además es importante hacerle entender al paciente que la cirugía tiene limitaciones y que no siempre lo que se desea se puede conseguir. Como no todos los factores que intervienen en el resultado de la cirugía se pueden controlar, siempre debemos advertir la posibilidad de requerir una segunda cirugía o un retoque para acercarse aún más a los resultados deseados en el preoperatorio. La inflamación aguda y crónica, el proceso de cicatrización y los cuidados que tenga el paciente son factores sobre los que el cirujano no tiene un control completo pero que pueden afectar de una manera significativa el resultado.


Dr. Jorge Alberto Espinosa


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